Por qué este hacker es buscado por Estados Unidos y Rusia

Publicado por: La Redacción - kfiguereo@juventud.gob.do

Una historia recientemente revelada ha despertado el interés de la comunidad de la ciberseguridad. Aleksey Burkov, de 29 años de edad, es un hombre originario de Rusia que ha pasado los últimos cuatro años de su vida en la prisión de Hadarim, Israel sin que nadie notara demasiado su presencia, hasta ahora.

Poco se sabía de Burkov fuera de la cárcel hasta que el fin de semana pasado trascendió la noticia de que se trataba de un hacker buscado por las autoridades de Rusia y de E.U. Además, se menciona que su caso está relacionado directamente con el de Naama Issachar, una mujer israelí que fue sentenciada a casi 8 años de prisión por portar 9 gramos de opio. Issachar fue arrestada en  Rusia, durante una escala de avión después de unas vacaciones en India.

¿En qué consiste el vínculo entre ambos? Pues bien, ahora se sabe que el Kremlin planea “intercambiar” a Issachar por Burkov y se encuentran a la expectativa de la respuesta del gobierno de Israel. No obstante, aún se desconoce por qué Burkov es considerado un activo tan importante para el gobierno ruso.

Como antecedente, se sabe que las autoridades estadounidenses investigaron por años un sitio web (cardplanet.cc), pues sospechaban que sus operadores vendieron los detalles de las tarjetas de pago de más de 100 mil ciudadanos americanos, fraude equivalente a más de 20 millones de dólares. Finalmente, en 2013 la investigación del Servicio Secreto condujo hacia un joven Aleksey Burkov, radicado en San Petersburgo, Rusia.

Un par de años después, las autoridades de E.U. al fin lograron emitir una orden de arresto contra Burkov, acusándolo de fraude, robo de identidad, lavado de dinero Y hacking. En la acusación, los fiscales de E.U. afirman que Burkov publicó la información de su sitio web en múltiples foros en dark web, principalmente usados por operadores de fraudes bancarios, mencionan los expertos en ciberseguridad.

Aunque Burkov no ha admitido ninguno de los cargos en su contra, el especialista en ciberseguridad Elia Stcin, afirma que el acusado incluso llegó a publicar en su foro un pequeño manifiesto en el que además admitía la autoría de los crímenes. “Burkov incluso publicó un fragmento del código que usó para comprometer las computadoras de las víctimas y robar su información”, agrega el especialista.

Stcin desconoce si Burkov actuó por su cuenta o si el hacker trabaja para alguien más. No obstante, el experto afirma que Burkov en verdad cuenta con las habilidades, conocimientos y experiencia requerida para desempeñar una labor tan compleja.

Finalmente, en diciembre de 2015 un agente del Servicio Secreto de E.U. comenzó a investigar una cuenta en una red social rusa operada por Burkov usando un alias. En esta cuenta, el hacker publicó una captura de pantalla de su PC, donde alcanzaba a apreciarse la página de transacciones del sitio web desde donde vendía los datos de tarjetas robadas.

Aunque la justicia de E.U. pidió a Israel la extradición de Burkov, poco después las autoridades rusas también presentaron su solicitud de extradición, argumentando que Burkov es buscado en Rusia por fraude electrónico. No obstante, la solicitud de las autoridades rusas parece carecer de fundamento, según se ha reportado en diversos medios y entre la comunidad de la ciberseguridad.

Mientras Burkov aguardaba la conclusión de este proceso, la joven israelí era detenida en un aeropuerto ruso. Aunque en principio enfrentaba cargos por posesión, de forma repentina las autoridades rusas cambiaron su postura, presentando cargos de tráfico contra Issachar. Aunque los especialistas del Instituto Internacional de Seguridad Cibernética (IICS) consideran que es prácticamente imposible establecer una conexión entre ambos casos, de forma extraoficial sigue presente la versión que afirma que el gobierno ruso está presionando a Israel para que Burkov sea extraditado a Rusia y no a Estados Unidos, donde enfrentaría una severa condena por sus cibercrímenes.

Fuente: Noticias Seguridad