Ayer, miles de empleados de Google en todo el mundo protestaron en contra de la gestión nefasta del gigante de internet respecto al acoso sexual que se repite sin cesar en la empresa.
“Hoy no estoy en mi escritorio porque voy a salir con otros Googlers y colaboradores para protestar contra el acoso sexual, las malas conductas, la falta de transparencia y una cultura del trabajo que no está funcionando para todo el mundo”, decían las notas que los manifestantes dejaron frente a sus ordenadores.
Presentaron también una petición de 6 puntos a la dirección de Google:
1. Compromiso para terminar con la desigualdad salarial y de oportunidades
2. Un informe transparente y público que revele el acoso sexual
3. Un proceso claro, uniforme, globalmente inclusivo, seguro y anónimo para reportar casos de malas conductas sexuales
4. Elevar al director de diversidad para que responda directamente al CEo y para que haga recomendaciones al panel de directores
5. El nombramiento de un representante de los trabajadores en el panel de directores
6. El fin del acuerdo forzado [en el que el empleado renuncia a su derecho a denunciar] en casos de acoso sexual y discriminación para todos los trabajadores actuales y los del futuro.
El director de Google, Sundar Pichai, envió un mensaje a sus empleados el martes por la noche para notificarles el despido. El medio Ars Technica compartió la carta:
“Como director ejecutivo, ha sido importante para mí tomar una línea mucho más dura para atajar el comportamiento inapropiado”, dice Pichai en relación a las conductas de acoso sexual que han tenido lugar en Google. Recordaba también que ha despedido a 48 empleados en los dos últimos años, entre los que se cuentan 13 altos ejecutivos por casos de acoso sexual.
El periódico señalaba también a Andy Rubin, creador de Android, que habría recibido una indemnización de 90 millones de dólares después de que se dieran a conocer quejas sobre su conducta. Además, el periódico reveló que el gigante de internet había ocultado otras acusaciones de acoso sexual y que tres altos ejecutivos habrían recibido grandes compensaciones económicas.
Pichai añadía: “Entiendo el enfado y la decepción que muchos de vosotros sentís. Yo también lo siento, y estoy completamente comprometido en hacer progresos en este asunto que lleva persistiendo demasiado tiempo en nuestras sociedad…y sí, también en Google”.
Cada vez más personas denuncian la cultura sexista que impregna Silicon Valley. Parece que la sede de la tecnología no es impermeable al patriarcado que impera en el mundo.
Fuente: https://www.playgroundmag.net














