Cook dijo que Apple esperaba dificultades en algunos mercados emergentes claves, pero que no habían calculado la magnitud de la desaceleración, especialmente en China. En general, la explicación para la reducción de expectativas de venta en USD 9.000 millones se centró en «menos cambios de iPhones por modelos nuevos» que los que se habían estimado. El país representa el tercer mercado en tamaño para la empresa y se centra en el smartphone.
Unos ingresos menores que los previstos por iPhones, sobre todo en China continental, explican en su totalidad nuestro déficit en relación a nuestra orientación ejecutiva», dijo Cook en su carta. Esa orientación ejecutiva se había fijado entre USD 89.000 y USD 93.000 millones.
Aunque Cook señaló que otras divisiones de Apple habían obtenido crecimiento de casi un 19% en los últimos 12 meses, el anunció causó una baja del 8% en el valor de la empresa una vez terminada la jornada de cotización, entre el grupo de inversores que accede al «after-market», operaciones que suceden tras el cierre de la bolsa. Eso se debe a que hace años ya que el iPhone es el negocio central de la compañía.
El anuncio, sorpresivo, sumó preocupación sobre la capacidad de las grandes empresas tecnológicas para navegar un mercado de grandes incertidumbres debidas a la guerra comercial entre los Estados Unidos y China y a la saturación del mercado global de los smartphones. Los inversores ya se habían preocupado meses atrás, cuando Apple dijo que dejaría de informar cuántos iPhones vendía.















