El programa del presidente Biden busca reactivar el sector tecnológico

Manuel Abreu Ortiz
Publicado por: Manuel Abreu Ortiz - social@manuelabreuo.com

Joe Biden promoverá, entre otras cosas, más coches eléctricos y baterías, todos de fabricación estadounidense, 5G e hidrógeno verde barato.

Aunque el próximo presidente de los Estados Unidos es el de mayor edad en asumir el cargo, su programa pone de relieve sus grandes ambiciones tecnológicas para su país para los próximos años.

A la luz de los planteamientos hechos por el presidente electo respecto a la tecnología en diversas intervenciones escritas y verbales durante la campaña electoral, Joe Biden parece estar más preocupado por la tecnología que por Twitter, que durante 4 años ha sido la plataforma predilecta del presidente saliente Donald Trump para abordar indistintamente políticas oficiales y sus opiniones personales.

La ciencia y el conocimiento parecen ser aspectos centrales en el programa de Biden. Como parte de sus preparativos para asumir la presidencia, ha nombrado, entre otras cosas, un grupo de trabajo experto en Covid-19, recalcando que actuará sobre principios científicos.

Una de las promesas hechas por  Biden durante la campaña electoral fue comprometerse a impulsar un programa de investigación, desarrollo y nuevas tecnologías, iniciativa denominada “tecnologías de vanguardia” que representará una inversión de 300.000 millones de dólares. La intención del presidente electo es generar empleos de alta calidad en sectores económicamente importantes como la producción y la tecnología. Biden menciona, a modo de ejemplo, los coches eléctricos, 5G y la inteligencia artificial, y sus proyecciones son que tal inversión genere alrededor de 3 millones de nuevos empleos en Estados Unidos.

Según Biden, en 1964 su país invertía el 2 por ciento del PIB en investigación y desarrollo. Actualmente, la inversión se sitúa en el 0,7 por ciento.

Biden también propone establecer centros  tecnológicos que combinen la investigación y el desarrollo con la interacción con pymes y la formación de empleados que necesiten capacitación en nuevas tecnologías.

Aunque el programa del presidente electo por ahora no ofrece demasiados detalles y se trata más bien de propuestas y aspiraciones generales, Biden quiere posicionar a los Estados Unidos a la vanguardia en cuanto a coches eléctricos y baterías fabricadas por trabajadores estadounidenses. En varios pasajes, el programa realza la capacidad de Estados Unidos como fabricante de productos. Biden propone alejarse del esquema de “inventarlo acá, fabricarlo  allá”.

La industria automotriz tiene una importancia fundamental para lograr un futuro verde y libre de emisiones, de acuerdo con el programa de Biden. Entre otras cosas, el presidente propone dar instrucciones a la administración pública de comprar coches eléctricos por miles de millones de dólares. Todas las ciudades de más de 100.000 habitantes deben tener también un transporte público libre de emisiones de gases de efecto invernadero. Este planteamiento del presidente para el sector automotriz de su país es particularmente relevante al considerar que la existencia de este sector se encuentra amenazada en Estados Unidos.

El tema de la energía es fundamental para los Estados Unidos, y Biden desea tener un sector energético sin emisiones de dióxido de carbono para 2035. La tecnología de baterías, el hidrógeno verde y la energía nuclear son algunos de los elementos que Biden enfatiza en su programa.

Biden anuncia la creación de una nueva organización gubernamental  climática identificada como Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada sobre el Clima.  La entidad contribuirá al desarrollo tecnológico que asegure, entre otras cosas, el almacenamiento de electricidad a una décima parte del costo de las baterías de iones de litio, pequeñas plantas de energía nuclear baratas y seguras, la eliminación de los gases de refrigeración que dañan el clima, edificios sin emisiones y la próxima generación de electrolizadores. Biden también pretende captar CO₂, y utilizarlo en la producción de cemento o almacenarlo bajo tierra.

En cuanto a las fuentes de energía renovable como la eólica y la solar, el presidente se manifiesta a favor de la instalación de millones de paneles solares y decenas de miles de turbinas eólicas.

Sobre este tema, cabe recordar la información difundida por los medios de comunicación durante el fin de semana en el sentido que Biden reincorporará a su país en el Acuerdo de París.

Biden parece estar comprometido con la investigación y el desarrollo. Señala que China probablemente rebasará a los Estados Unidos en 2020 en inversión en investigación y desarrollo. Entre otras cosas, Biden se compromete a comprar tecnología de fabricación americana en los sectores de telecomunicaciones e inteligencia artificial. Será interesante ver la actitud de Biden frente a Huawei.

Los Estados Unidos también necesitan una mejor capacitación tecnológica para la fuerza de trabajo. Durante su campaña electoral, Biden causó sorpresa cuando declaró que los trabajadores del carbón podrían aprender a codificar. Aunque probablemente fue una exageración, Biden propone que un número cada vez mayor de ciudadanos, y especialmente los estudiantes, adquieran más conocimientos digitales, estadísticos y tecnológicos.

Vía | Diario TI